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Insecticidas en colza: cómo leer las ventanas BBCH y evitar resistencias

10 de agosto de 2026Equipo editorial Vademeco
Técnico inspeccionando una parcela de colza antes de floración junto a una trampa amarilla
Imagen: Imagen generada por IAFuente: VademecoLicencia: Uso editorial Vademeco

La plaga y el estado del cultivo van antes que el producto

En colza, encontrar insectos en la parcela no basta para fijar un tratamiento. Pulguillas, gorgojos, cecidómidos y meligetes aparecen asociados a momentos distintos del cultivo, y una autorización para varios organismos no convierte sus ventanas de aplicación en intercambiables. La decisión debe empezar por identificar el objetivo, situar el estado BBCH y comprobar si el seguimiento de la parcela justifica intervenir.

CYCLONE (ES-02037) ofrece un ejemplo actual para ordenar esa lectura. Es un insecticida profesional con lambda cihalotrina al 5 % en formulación EC, autorizado en España únicamente para colza al aire libre. La dosis indicada es de 0,15 l/ha con 200-300 l/ha de caldo. Estos valores no son una pauta general para cualquier plaga: solo resultan aplicables cuando coinciden organismo, tipo de colza, momento y restantes condiciones de la etiqueta.

Pulguillas: una ventana amplia no equivale a tratar por calendario

Para Phyllotreta spp. y Psylliodes chrysocephala, la autorización sitúa la aplicación entre BBCH 09 y 59. Es una horquilla extensa que atraviesa varias fases del cultivo, pero no debe leerse como permiso para tratar de manera preventiva durante todo ese periodo. Primero hay que confirmar qué pulguilla está presente y relacionar la observación con la evolución real de la parcela.

La etiqueta no establece por sí sola un umbral de intervención para cada situación local. Por eso conviene registrar presencia, distribución y tendencia, revisar avisos técnicos de la zona y evitar que una captura aislada se convierta automáticamente en una aplicación. BBCH 59 marca además el límite previo a la floración para estos usos: si el cultivo ya no está dentro de la ventana exacta o existen abejas en pecoreo, la intervención no encaja.

Gorgojos, cecidómidos y meligetes: las fechas no se pueden mezclar

Los usos frente a gorgojos de las coles y cecidómidos distinguen entre colza de invierno y de primavera. En invierno, la aplicación se sitúa desde BBCH 69. En primavera puede realizarse durante BBCH 51-59 o desde BBCH 69. El salto entre ambas ventanas es relevante: no autoriza una aplicación durante la floración, sino antes de que se abra o una vez finalizada, de acuerdo con las restricciones para polinizadores.

Para Brassicogethes aeneus, el intervalo autorizado es BBCH 51-59. El criterio práctico es no trasladar esa ventana a los gorgojos, ni usar la de las pulguillas para meligetes por el simple hecho de que todos sean insectos de la colza. Antes de cargar el equipo deben coincidir el nombre del organismo, el estado fenológico observado y la fila correspondiente del uso autorizado.

Una o dos aplicaciones: el calendario completo importa

En colza de invierno se permiten como máximo dos aplicaciones: una en otoño y otra en primavera, separadas al menos 120 días. En colza de primavera se admite una sola. Además, sobre una misma superficie solo puede realizarse un tratamiento —con un máximo de dos aplicaciones— cada dos años. Revisar únicamente la campaña actual puede inducir a error; el historial de la parcela forma parte de la comprobación previa.

La lambda cihalotrina pertenece al grupo IRAC 3A. La estrategia de la etiqueta pide evitar el uso exclusivo y repetido de insecticidas del mismo grupo químico, alternar con modos de acción sin resistencia cruzada y vigilar la eficacia. Si esta disminuye y se han descartado causas como clima, momento de aplicación o una presión inusual, la respuesta no debe ser repetir automáticamente: corresponde revisar la identificación y consultar al asesor.

Deriva, polinizadores y comprobación final

La aplicación exige boquillas con una reducción de deriva del 90 %. Para proteger organismos acuáticos deben mantenerse veinte metros sin tratar más otros veinte metros con cubierta vegetal. Frente a artrópodos no objetivo, la etiqueta establece cincuenta metros con boquillas del 75 % o treinta metros con boquillas del 90 %. También prohíbe tratar durante la floración, con abejas en pecoreo activo o cuando las malas hierbas estén floridas.

La lista final debe incluir: plaga confirmada, colza de invierno o primavera, BBCH, dosis de 0,15 l/ha, volumen de 200-300 l/ha, número e intervalo de aplicaciones, historial bienal, boquillas, bandas y ausencia de floración. Hay que añadir los equipos de protección y las precauciones de un preparado inflamable, nocivo por ingestión o inhalación y peligroso por aspiración. El plazo de seguridad figura como «no procede», pero no elimina ninguna de estas obligaciones. La etiqueta vigente debe cerrar siempre la decisión.

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